domingo, 24 de noviembre de 2019

Citas de cine (IV)

Amante por un día (2017)




"Por lo menos, en soledad, estás luchando contra el frío".


El mismo amor, la misma lluvia (1999)


"A veces pienso que las charlas sin importancia, en lugares sin importancia, fueron los momentos más importantes de mi vida".


Stalker (1979)



"Cuando un hombre nace, es débil y flexible. Cuando muere, es rígido e insensible. Pero cuando está seco y rígido, muere. Rigidez y fortaleza son compañeros de la muerte. La docilidad y vulnerabilidad son la personificación de la vida. Porque lo que se ha endurecido nunca triunfará".


Paris, Texas (1984)





- Pero ¿puedes sentir que está muerto?
- ¿Qué quieres decir?
- Lo conocías mientras caminaba y hablaba, ¿verdad?
- Sí.
- ¿Puedes sentir que está muerto?
- Sí, a veces. Sé que está muerto.
- Yo nunca sentí que tú estabas muerto. Siempre te sentía caminando y hablando... en algún lugar.
- ¿Sí?
- También puedo sentir a mamá.
- ¿De veras?
- ¿Tú no?
- Sí.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Microrrelato de Eduardo Galeano: "Los ciclos"


Para cuándo, preguntaba ella, para cuándo.

Una vez por semana, Miguel Migliónico pasaba por allí. La encontraba siempre en el zaguán, clavada a su sillón de mimbre, de cara a la calle, y doña Elvirita lo acosaba con preguntas sobre el embarazo de su mujer:

—¿Para cuándo?

—Para junio, parece.

—¿Qué día?

—Tanto, no se sabe. 

Blanca ropa, pelo blanco, siempre lavada y planchada y peinada, doña Elvirita irradiaba paz y solera, señorío del tiempo, y daba consejos:

—Tóquele la panza, que trae suerte.

—Que tome cerveza negra, o malta, para que dé buena leche.

—Hágale los gustos, todos los antojos, que si la mujer se traga las ganas, sale la cría manchada.

Cada viernes, doña Elvirita esperaba la llegada de Miguel. La piel, que le envolvía el cuerpo como un humo rosado, traslucía el ramaje de las venitas alborotadas por la curiosidad:

—¿Cómo está ella? ¿Está linda? Y la barriga, ¿la tiene en punta? Entonces, no falla: será varón.

Soplaban fríos los vientos del sur, el otoño se estaba yendo de las calles de Montevideo.

—Ya falta poco, ¿no?

—Poco, doña, muy poco.

Una tarde, Miguel pasó muy apurado:

—Dice el médico que es cuestión de horas. Hoy, o mañana.

Doña Elvirita abrió grandes los ojos:

—¿Ya?

Al viernes siguiente, el sillón de mimbre estaba vacío. Doña Elvirita había muerto el 17 de junio de 1980, mientras en casa de los Migliónico nacía un niño que se llamó Martín.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Fotopoesía (XII)


"Un gran lienzo, como un gran poema, debe tocarte en lo más profundo de tu ser... y aunque la tecnología ha venido para quedarse, no conozco ninguna máquina que me haga suspirar (de momento)".

martes, 12 de noviembre de 2019

Alan Moore: consejos para jóvenes escritores


Ya hablamos en anteriores entradas sobre los consejos de Hemingway para jóvenes escritores. Hoy, les traemos los de Alan Moore, autor de V de Vendetta, Batman: The killing joke y Watchmen, entre otros.

La siguiente entrevista data del 2014, es decir, cuando el autor contaba con 61 años de edad. No son pocos, no. No son pocos...


"Yo diría que el consejo más importante es: si vas a embarcarte en un proyecto, particularmente un proyecto artístico, particularmente escritura, trata la escritura como si fuera un dios. Trata la escritura como si fuera una inmensa y poderosa deidad. Que tú tienes un pedazo, que tienes que hacer tu mejor trabajo, que nada salvo tu mejor trabajo sería suficiente. Trátala de esa manera, así de serio. Esto no es solo una carrera. Sí, no lastima hacer dinero con tu escritura o proyectos. De hecho, es probablemente necesario que ganes algo que te permita seguir escribiendo. Pero lo más importante es la escritura misma. Tenemos bastantes 'escritores de carrera'. Recuerdo cuando William Borroughs murió, recuerdo a J. G. Ballard diciendo: 'Él es el último verdadero escritor y nos deja con solo una carrera de novelista'. Lo que creo es probablemente casi verdad, una dura crítica. No estoy diciendo que tenga algo en contra de los novelistas de carrera, gente que solo lo hace por el dinero. Solo que no me interesan. No me gustan esas personas que encontraron una cosa en lo que son buenos y decidieron 'ok, a la gente le gusta esto, me hace ganar dinero, así que haré esto o variaciones de lo mismo por el resto de mi vida'.

Hay una terrible cantidad de escritores a los que les gusta eso, encontraron su 'escritura de oro' y seguirán haciéndolo hasta el fin de la eternidad. Para mí, el verdadero escritor es alguien que, en cuanto él o ella identifican una técnica que usan, la abandonan. Siguen adelante con algo diferente. En el momento que tuvieron un éxito hacen algo completamente diferente. Esa es la única manera de mantenerte vivo como escritor: seguir en movimiento, seguir progresando. Detenerse, en mi experiencia, es la muerte. Es la muerte de la creatividad. Decidir que estás satisfecho con lo que estás haciendo, ahí es cuando probablemente estés acabado como escritor. Mantener esa 'urgencia de hambre', ser consciente de que hay territorio desconocido delante tuyo, que hay lugares en los que ningún escritor ha estado antes y tú podrías descubrirlos. Y esperar que seas una persona lo suficientemente desarrollada que de hecho puedas explorar esas áreas.

Sí, a los escritores les diría: se están embarcando en una muy difícil, pero increíblemente interesante y recompensable tarea. Solo asegúrense de estar a la altura. Recuerden que esta tradición es gloriosa y noble. Recuerden a todos los hombres y a todas las mujeres que lo lograron antes que ustedes. Esa es la compañía que han de esperar tener. No esperen estar en las estanterías de best sellers al lado de E. L. James o J. K. Rowling necesariamente. Probablemente nunca lleguen ahí. La mayoría de la gente en las librerías, de los autores con los que están familiarizados, no solo escriben para vivir. Tienen otros trabajos también. Yo soy inusual. Puedo hacer una decente vida escribiendo lo que yo quiera. Pero la escritura es lo más importante. Ideas de éxito más allá del éxito de la escritura misma, son irrelevantes. Ahórrense un montón de problemas y concéntrense sobre el verdadero corazón de la materia. Y buena suerte".

sábado, 2 de noviembre de 2019

Diego el Cigala: adelante

¿Qué sucede cuando existe un músico al que todos conocen pero del que, inexplicablemente, nadie ha escuchado jamás su música? Un músico que, desde la capital española -recordemos que la cuna del flamenco no es Madrid, sino Sevilla, dos ciudades separadas por 534 km- comienza a experimentar en el flamenco desde sus inicios.



(Arriba, dos amigos cercanos: Diego Ramón Jiménez Salazar y Gabriel José de la Concordia García Márquez).

Gracias a su padre, José de Córdoba, don Diego el Cigala pudo escuchar a centímetros escasos de él al mismísimo Camarón, quien acudía a su casa como uno más de la familia. Así, el Cigala llega a incursionar en la música cubana, en el son, en los boleros, en la salsa, en la bachata...

Llegó a grabar un álbum con Bebo Valdés, Lágrimas Negras (2003), álbum doble -o mejor dicho, dividido en dos partes, casi independientes la una de la otra- que revisaba clásicos de la canción cubana. Lo interesante de esta historia es que en mi país, España, a este hombre no se le reconoce como bien debiera, teniendo en cuenta que existen decenas, cientos de interpretaciones y reinterpretaciones de canciones tradicionales y muy de vez en cuando, llega una que sobresale entre las demás.

Pues bien, es justo este álbum ese "de vez en cuando". Y si no, juzguen ustedes mismos.



Eu sei que vou te amar
Por toda a minha vida eu vou te amar
Em cada despedida eu vou te amar
Desesperadamente, eu sei que vou te amar

E cada verso meu será
Pra te dizer que eu sei que vou te amar
Por toda minha vida

Eu sei que vou chorar
A cada ausência tua eu vou chorar
Mas cada volta tua há de apagar
O que esta ausência tua me causou

Eu sei que vou sofrer a eterna desventura de viver
A espera de viver ao lado teu
Por toda a minha vida

jueves, 17 de octubre de 2019

Donovan - Atlantis



The continent of Atlantis was an island
Which lay before the great flood
In the area we now call the Atlantic Ocean.
So great an area of land,
That from her western shores
Those beautiful sailors journeyed
To the South and the North Americas with ease,
In their ships with painted sails.
To the East Africa was a neighbour, 
Across a short strait of sea miles. 
The great Egyptian age is 

But a remnant of The Atlantian culture.
The antediluvian kings colonised the world
All the Gods who play in the mythological dramas
In all legends from all lands were from far Atlantis.

Knowing her fate,
Atlantis sent out ships to all corners of the Earth.
On board were the Twelve: 

The poet, the physician, The farmer, the scientist,
The magician and the other so-called Gods of our legends.
Though Gods they were -
And as the elders of our time choose to remain blind 
Let us rejoice 
And let us sing 
And dance and ring in the new Hail Atlantis!

Way down below the ocean where I wanna be she may be,
Way down below the ocean where I wanna be she may be,
Way down below the ocean where I wanna be she may be.
Way down below the ocean where I wanna be she may be,
Way down below the ocean where I wanna be she may be.
My antediluvian baby, oh yeah yeah, yeah yeah yeah,
I wanna see you some day
My antediluvian baby, oh yeah yeah, yeah yeah yeah,
My antediluvian baby, 
My antediluvian baby, I love you, girl,
Girl, I wanna see you some day. 
My antediluvian baby, oh yeah
I wanna see you some day, oh My antediluvian baby.
My antediluvian baby, I wanna see you
My antediluvian baby, gotta tell me where she gone
I wanna see you some day Wake up, wake up, wake up, wake up,
oh yeah Oh club club, down down, yeah

My antediluvian baby, oh yeah yeah yeah yeah


Español

El continente de Atlantis era una isla que yacía antes del gran diluvio,
en el área que ahora llamamos Océano Atlántico.
Un área de tierra tan grande, que desde sus costas occidentales,
bellos marineros viajaron al sur y al norte de las Américas con facilidad,
en sus barcos con velas pintadas.

Para el este de África era un vecino, a través de un estrecho estrecho de millas marinas.

La gran edad egipcia no es más que un remanente de la cultura de la Atlántida.

Los reyes antediluvianos colonizaron el mundo.

Todos los dioses de los dramas mitológicos,
de todas las leyendas, de todas las tierras, fueron de la hermosa Atlántida.

Al conocer su destino, Atlantis envió barcos a todos los rincones de la Tierra.
A bordo fueron los Doce:
el poeta, el médico, el granjero, el científico,
el mago y los otros llamados Dioses de nuestras leyendas.

Aunque eran Dioses...

Y como los ancianos de nuestro tiempo eligieron permanecer ciegos,
regocíjense y déjennos cantar, bailar y tocar el nuevo "¡Salve Atlántida!"

Bajo el océano, donde quiero estar, puede que ella esté.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Poesía futurista, Mussolini y abrazos


Filippo Tommaso Marinetti es uno de esos pocos afortunados cuya vida parece propia de una película o de un personaje ficticio, vaya.

Nacido en Alejandría, en Egipto, en 1876, es fundador del futurismo, co-escritor del Manifiesto Fascista, amigo de Mussolini (de hecho, es a él y no a Mussolini a quien se le considera el padre del fascismo italiano), licenciado en Derecho, dramaturgo. Y poeta.

Hablar de él resulta extenso, por lo que me limitaré a recordar que este hombre, amigos míos, fue quien escribió el Manifiesto Fascista.


Cuando me dijeron que te habías marchado
adonde no se vuelve,
lo primero que lamenté fue no haberte abrazado más veces,
muchas más,
muchas más veces, muchas más.

La muerte te llevó y me dejó
tan solo,
tan solo,
tan muerto yo también.

Es curioso,
cuando se pierde alguien del círculo de poder
que nos-ata-a-la vida,
ese redondel donde solo caben cuatro,
ese redondel,
nos atacan reproches (vanos),
alegrías
del teatro,
que es guarida
para hermanos
y una pena pena que no cabe dentro
de uno,
y una pena pena que nos ahoga.

Es curioso,
cuando tu vida se transforma en antes y después de,
por fuera pareces el mismo,
por dentro te partes en dos
y una de ellas,
y una de ellas
se esconde dormida en tu pecho,
en tu pecho
como lecho
y es para siempre jamás,
no va más,
en la vida,
querida,
la vida,
qué tristeza no poder
envejecer
contigo.