Existen canciones que, las cante quien las cante, no pierden su esencia. Tal es el caso de "Toda una vida", bolero escrito por el cubano Osvaldo Farrés en 1943 y dedicada a su mujer Finita. Destacar que, según se dice, fue un amor a primera vista.
De esta canción existen varias versiones, pues tanto letra, sencillez en su máxima expresión, como música resultan, a todas luces, cautivadoras. Entre todas ellas, el cubano Antonio Machín la popularizó en España y Pedro Guerra, tinerfeño, hizo su propia versión en su disco Contigo en la distancia, en el año 2010, cambiando completamente la instrumentación de la misma.
Pero como el arte habla siempre por sí mismo, os dejamos con la letra y un enlace a las versiones comentadas.
Si algo bueno tiene el cine, entre otras muchas virtudes, es la amalgama de artes que se unen para crear una pieza única que, de otra manera, no hubiera sido posible.
Así, Los miserables (Tom Hooper, 2013), aquella insuperable adaptación de la famosa obra de Víctor Hugo, nos brinda escenas llenas de una emoción incomprensible por todo aquel que no lo haya visto. Concretamente, hoy hablamos de Empty chairs and empty tables ("Sillas y mesas vacías", aunque en la traducción se pierda un poco de ese peculiar encanto que tiene el título original).
La escena, interpretada por Eddie Redmayne, supone una escena brillante en todos los aspectos: musicalización, color, imagen... y letra, por supuesto, que es la razón misma de esta entrada.
La letra corre a cargo de Herbert Kretzmer, Claude Michel Schonberg y Alain Albert Boublil y parece, espero puedan entenderme, original del mismísimo Espronceda, aunque la original haya sido concebida en otro idioma distinto al del poeta "pirata".
A las flores Estas que fueron pompa y alegría despertando al albor de la mañana, a la tarde serán lástima vana durmiendo en brazos de la noche fría. Este matiz que al cielo desafía, Iris listado de oro, nieve y grana, será escarmiento de la vida humana: ¡tanto se emprende en término de un día! A florecer las rosas madrugaron, y para envejecerse florecieron: cuna y sepulcro en un botón hallaron. Tales los hombres sus fortunas vieron: en un día nacieron y espiraron; que pasados los siglos, horas fueron.
La de Sixto Rodríguez es una historia tan extraordinaria como real. Nacido en los Estados Unidos en 1942, publica dos álbumes musicales en 1970 y en 1971: Cold Fact y Coming From Reality, respectivamente. Ambos discos no tienen ningún reconocimiento en su tierra, llevando a su autor a una vida modesta y en la que, después de intentarlo, continúa su vida como si nada de aquello fuese con él. Pero en Suráfrica, en pleno apartheid, aquel primer disco se convierte en un himno revolucionario, llegando a vender alrededor de unas 500.000 copias. Convertido en un héroe en el continente africano, lo cierto es que Rodríguez no tenía ni la más remota idea de que fuera así.
En 2012 se estrena el documental Searching for Sugar Man, dando a conocer la historia de dos periodistas musicales que, sin conocerse entre sí pero conociendo la importancia de una superestrella no reconocida, lo apuestan todo para encontrarlo.
Sixto Rodríguez ofreció un concierto en 1998, después de 25 años en los que lo dieron por muerto y que supuso ser uno de los conciertos más emotivos en la historia de la música.
¿Cómo es posible que alguien con tanto talento musical y lírico no triunfase? ¿Acaso no hubo suficiente promoción? ¿Acaso era demasiado político? A día de hoy, sigue sin haber respuesta. Pero lo que todos sabemos es que, una vez escuchas su música, se convierte en un imprescindible.
Pedro Salinas (1891 - 1951) se ha convertido en un nombre imprescindible para todo aquel que se inicia en la poesía.
La obra de este poeta está compuesta por poesía, ensayos, epístolas, traducciones y novelas. Estudió Filosofía y Letras y publicó sus primeros poemas en 1911, en aquella inolvidable Prometeo, de Ramón Gómez de la Serna.
Un ejemplo de su intelecto y sensibilidad es en el que ilustra cómo un elemento muerto, en este caso las teclas de una máquina de escribir, cobra vida gracias a las manos de un poeta. ¿Serán las del propio Salinas? Sea como fuere, la brillantez con la que trata tal tema es espeluznante.
Pocos han sabido explicar de manera adecuada cuál es exactamente el sentido de la poesía. Dijo Sabina, en una entrevista realizada por Jesús Quintero, que él [Sabina] "escribía para vivir", es decir, para poder ser quien era, para poder expresarse.
Ahora bien, José Agustín Goytisolo (1928 - 1999), aclamado escritor catalán, escribió, justo por medio de la palabra, cuál era el sentido de esta. O del poeta, mejor dicho. El mismo autor le dio un sentido a cuanto conlleva la palabra, a través de la palabra misma. Solo los genios saben cómo hacerlo.
Existen tantas palabras que uno pierde la noción y no puede por más que utilizar aquellas cuyo uso resulta más frecuente. También es cierto que existe tanta poesía que alguna manera debe haber de poder representar todo aquello que vemos, sentimos, anhelamos.
Es por ello que hoy compilamos una serie de términos que, aunque no se encuentren en el acervo lingüístico de un idioma, no entanto ocurre así en otro.
1. Cafuné
Potugués (Brasil)
“El acto de peinar a alguien suavemente con los dedos”.
2. Dépaysement
Francés
"El sentimiento de no estar en el país de uno".
3. Perlar
Español
"Cubrir o salpicar algo de gotas de agua, lágrimas".
4. Hyggelig
Danés
"Sentirse cómodo en un lugar acogedor”.
5. Ya’aburnee
Árabe
"Literalmente significa 'tú me entierras', y alude al deseo de que uno se muera antes que su interlocutor, para no tener que sobrellevar su dolorosa ausencia".
6. Viraha
Hindi
"Descubrimiento del amor a través de la separación".
7. Saudade
Portugués
"Es una de las palabras más hermosas del mundo. Originaria del portugués, fue incorporada a la lengua castellana y significa “soledad, nostalgia, añoranza”, aunque el sonido y la textura de saudade expresan esos sentimientos mejor que ninguna otra palabra".
García Márquez siempre será recordado por sus novelas. Eso no quita que se olvide la persona que hubo detrás de ellas, ni la insuperable belleza con la que retrató a sus personajes, ni su oficio como periodista. Porque sí, Gabo comenzó como periodista antes que como escritor. De hecho, aquel Relato de un náufrago no fue sino un texto periodístico que hubo de convertirse en libro debido a su extensión.
Sea como fuere, el nombre que rodea al de Gabriel García Márquez está lleno de secretos. Tanto, que muchos no conocieron su faceta como poeta. Por eso hoy traemos, como muestra, un poema cuya elección fue un tanto difícil, teniendo en cuenta mi debilidad por el autor e, indudablemente, su talento como escritor.
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, y un huerto claro donde madura el limonero; mi juventud, veinte años en tierras de Castilla; mi historia, algunos casos que recordar no quiero. Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido —ya conocéis mi torpe aliño indumentario—, más recibí la flecha que me asignó Cupido, y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario. Hay en mis venas gotas de sangre jacobina, pero mi verso brota de manantial sereno; y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina, soy, en el buen sentido de la palabra, bueno. Adoro la hermosura, y en la moderna estética corté las viejas rosas del huerto de Ronsard; mas no amo los afeites de la actual cosmética, ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar. Desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna. A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una. ¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera mi verso, como deja el capitán su espada: famosa por la mano viril que la blandiera, no por el docto oficio del forjador preciada. Converso con el hombre que siempre va conmigo —quien habla solo espera hablar a Dios un día—; mi soliloquio es plática con ese buen amigo que me enseñó el secreto de la filantropía. Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito. A mi trabajo acudo, con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansión que habito, el pan que me alimenta y el lecho en donde yago. Y cuando llegue el día del último vïaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar.
Hace cuarenta y cuatros se publicó una canción en España que, con el tiempo, acabó por convertirse en el himno de toda una generación. Quizás no tanto, seamos honestos, pero sí que gozó de un reconocimiento que a día de hoy viene bien recordar.
Janette Anne Dimech tenía entonces veinte años y una carrera musical que no terminaba de arrancar. Fue entonces que José Luis Perales, autor más que conocido en la escena española, le compuso una canción para que ella interpretase.
Se trata de la canción "Por qué te vas". La letra, como suele ser habitual en las demás letras de la cantante, resulta una letra de carácter triste pero que, gracias a la música y sus exquisitos arreglos, la convierten en una canción verdaderamente maravillosa. Claro que los sutiles movimientos de ella y la mezcla de acento español e inglés también ayudan.
"Por qué te vas" acabó por convertirse en todo un éxito en países como Alemania y Francia, donde fue número uno, y otros como Finlandia, Portugal y Suiza, donde se situó entre las diez mejores canciones del momento.
En fin, una canción que fue escrita para ser escuchada, como tantas otras.
Espero sepan valolarla:
Hoy en mi ventana brilla el sol y un corazon se pone triste contemplando la ciudad. ¿Por qué te vas? Como cada noche desperté pensando en ti y en mi reloj todas las horas vi pasar. ¿Por qué te vas?
Todas las promesas de mi amor se irán contigo. Me olvidarás. Junto a la estación hoy lloraré igual que un niño. ¿Por qué te vas?
Bajo la penumbra de un farol se dormirán todas las cosas que quedaron por decir. Se dormirán. Junto a las manillas de un reloj esperarán todas las horas que quedaron por vivir. Esperarán. Todas las promesas de mi amor se irán contigo. Me olvidarás. Junto a la estación hoy lloraré igual que un niño. ¿Por qué te vas?
A través de textos originales de la poeta, Jorge de Cascantes los ha reunido bajo un mismo título y convertido en un consultorio para niños.
Un ejemplo de ello es el siguiente interrogante: ¿qué es la soledad? ¿Cómo explicárselo correctamente a un niño? Bien, pues nuestra amada poeta sabe cómo contestar a esta pregunta. Y con creces:
La soledad es la sombra que le sale a la gente inteligente. Antes no entendía y me daba pena sentirla, pero ya la entiendo. Ahora es mi amiga, nos llevamos muy bien. Pero mi soledad me la he impuesto yo misma, el problema llega cuando la soledad te la imponen otras personas.
Cuando yo era pequeña solo me hacían reír los cuentos, los muñecos y las marionetas, que entonces llamaban curritos. Esas historias y esos muñecajos eran lo más importante para mí. Hacían que me sintiera menos solas. Quiero hacer reír a los niños por eso mismo, porque sé que la risa ayuda a que se sientan mejor cuando están solos.
Me dan pena los parados, pero más pena me dan los que no paran, los que huyen de la soledad, a esos les pediría que la probasen de vez en cuando, que escucharan la música del silencio y que se hicieran amigos de sí mismos.
Así, amigos, que no falten en vuestras estanterías este libro: puede resultar útil a niños y a niños un poco más adultos.
¿Cuántas veces nos hemos sorprendido al saber que tal político o tal persona a la que estamos acostumbrados a ver en único ámbito también tiene dotes en otro sector? Desde Pepe Viyuela hasta Viggo Mortensen. Y hoy traemos a Benjamin Franklin. Porque sí, también los padres fundadores tuvieron otras inquietudes.
Claro que no es de extrañar que un hombre como Benjamin Franklin fuese cráneo privilegiado, como diría Valle-Inclán, pero lo cierto es que a este vicepresidente se le atribuyen obras científicas, políticas y hasta poesía.
Ignoramos cuál fue la producción que llegó a escribir, pero hay un poema en concreto que llama la atención por la figura protagonista que lo ocupa: Edward Teach, más conocido como Barbanegra.
Cuáles fueron las razones que le llevaron a escribir sobre él, poco importan. Fueron coetáneos, eso sí. Benjamin Franklin nació en 1706 y Barbanegra en 1680, pero hasta la muerte de uno y de otro (1790 y 1718, respectivamente) convivieron en el mismo mundo a lo largo de 12 años.
Un padre fundador, noble y bondadoso, y un pirata sanguinario y saqueador, dos figuras completamente distantes de espíritu, conviviendo durante la misma época. Interesante, ¿verdad?
¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! I Reclinado sobre el suelo con lenta amarga agonía, pensando en el triste día que pronto amanecerá, en silencio gime el reo y el fatal momento espera en que el sol por vez postrera en su frente lucirá. Un altar y un crucifijo, y la enlutada capilla lánguida vela amarilla tiñe en su luz funeral, y junto al mísero reo, medio encubierto el semblante, se oye al fraile agonizante en son confuso rezar. El rostro levanta el triste y alza los ojos al cielo; tal vez eleva en su duelo la súplica de piedad: ¡Una lágrima! ¿es acaso de temor o de amargura? ¡Ay! a aumentar su tristura ¡Vino un recuerdo quizá! Es un joven y la vida llena de sueños de oro, pasó ya, cuando aún el lloro de la niñez no enjugó: El recuerdo es de la infancia, ¡Y su madre que le llora, para morir así ahora con tanto amor le crió! Y a par que sin esperanza ve ya la muerte en acecho, su corazón en su pecho siente con fuerza latir, al tiempo que mira al fraile que en paz ya duerme a su lado, y que ya viejo y postrado le habrá de sobrevivir. ¿Mas qué rumor a deshora rompe el silencio? resuena una alegre cantinela y una guitarra a la par, y gritos y de botellas que se chocan, el sonido, y el amoroso estallido de los besos y el danzar. Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! Y la voz de los borrachos, y sus brindis, sus quimeras, y el cantar de las rameras, y el desorden bacanal en la lúgubre capilla penetran, y carcajadas, cual de lejos arrojadas de la mansión infernal. Y también pronto en son triste lúgubre voz sonará: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! ¡Maldición! al eco infausto el sentenciado maldijo la madre que como a hijo a sus pechos le crió; y maldijo el mundo todo, maldijo su suerte impía, maldijo el aciago día y la hora en que nació. II Serena la luna alumbra en el cielo, domina en el suelo profunda quietud; ni voces se escuchan, ni ronco ladrido, ni tierno quejido de amante laúd. Madrid yace envuelto en sueño, todo al silencio convida, y el hombre duerme y no cuida del hombre que va a expirar; si tal vez piensa en mañana, ni una vez piensa siquiera en el mísero que espera para morir, despertar; que sin pena ni cuidado los hombres oyen gritar: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! ¡Y el juez también en su lecho duerme en paz! ¡y su dinero el verdugo placentero entre sueños cuenta ya! Tan sólo rompe el silencio en la sangrienta plazuela el hombre del mal que vela un cadalso al levantar. Loca y confusa la encendida mente, sueños de angustia y fiebre y devaneo el alma envuelven del confuso reo, que inclina al pecho la abatida frente. Y en sueños confunde la muerte, la vida. Recuerda y olvida, suspira, respira con hórrido afán. Y en un mundo de tinieblas vaga y siente miedo y frío, y en su horrible desvarío palpa en su cuello el dogal; y cuanto más forcejea, cuanto más lucha y porfía, tanto más en su agonía aprieta el nudo fatal. Y oye ruido, voces, gentes, y aquella voz que dirá: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar! O ya libre se contempla, y el aire puro respira, y oye de amor que suspira la mujer que un tiempo amó, bella y dulce cual solía, tierna flor de primavera, el amor del la pradera que el abril galán mimó. Y gozoso a verla vuela, y alcanzarla intenta en vano, que al tender la ansiosa mano su esperanza a realizar, su ilusión la desvanece de repente el sueño impío, y halla un cuerpo mudo y frío y un cadalso en su lugar. Y oye a su lado en son triste lúgubre voz resonar: ¡Para hacer bien por el alma del que van a ajusticiar!
¿Quién no ha soñado nunca con tirar una botella al mar y cruzado los dedos para que un solitario náufrago la encontrase en alguna isla remota?
Pues a partir de esa imagen, que podríamos considerar ya clásica, Mario Benedetti escribe unos versos que bien podríamos haber escrito cualquiera de nosotros, pero que no fuimos.
Ada Luz Márquez -o Hermana Águila- es uno de esos nombres que no son precisamente conocidos. Pero cuando se hace, es imposible borrarlo de la memoria.
Como ella misma se define, es "mujer, madre y hermana". Amante de la naturaleza, la poesía, la educación y, a fin de cuentas, de la vida, Ada ha ido sembrando felicidad allá por donde fuese.
Es autora de dos libros de poesía: UTOPoesÍAS (2013) y Susurros de la Tierra (2016).
Poco he podido averiguar sobre ella, todo sea dicho, pero tiene un poema que es imposible no compartir. En él se puede ver claramente la esencia de su obra y corazón.
Y no podía irme sin compartirlo.
Dice la vieja sanadora del alma:
No duele la espalda, duele la carga. No duelen tus ojos, duele la injusticia. No duele tu cabeza, duelen tus pensamientos. No duele la garganta, duele lo que no se expresa o se expresa con enojo. No duele el estómago, duele lo que el alma no digiere. No duele el hígado, duele la ira. No duele tu corazón, duele el amor. Y es él, el Amor mismo, el que contiene la medicina más poderosa.
Parece ser que cuando uno tiene talento, no basta para tener éxito en la vida. Se necesitan, además, otras características cuyas variables pueden resultar infinitas.
Ludovicus van Beethoven (según su acta de bautismo), escribió nueve sinfonías cuya importancia todos conocemos. Pero al parecer no era suficiente para Giuletta Guicciardi (en quien se inspiró para escribir el famoso "Claro de Luna"), ni para su prima Josefina, ni tampoco para Teresa Malfatti cuando el compositor alemán le pidió matrimonio.
Foto de Beethoven en uno de sus habituales paseos después del almuerzo.
Pero dejó, al menos, tres cartas dedicadas a una mujer cuya identidad aún sigue siendo desconocida. En realidad, no se sabe si se trata de la misma mujer o no.
Los expertos dicen que podría tratarse de Antonieta Bretano, hija de un diplomático vienés. Se dice también que podría haberle compuesto las Variaciones Diabelli y sus dos últimas sonatas para piano, opus 110 y 111, y que Antonieta, al enterarse de la muerte del músico, comenzó a escribir los nombres de los seres queridos que habían fallecido. Hacia el final de su vida, la lista llenaba varias páginas. La primera línea decía: "Beethoven, 26 de marzo de 1827".
No se sabe si las cartas fueron enviadas, y mucho menos recibidas, pues se encontraban entre los objetos personales del compositor. Sea como fuere, lo cierto es que están llenas de una calidad poética inigualable.
La primera carta está fechada un 6 de julio de 1812:
"Aunque sigo en la cama, mis pensamientos van hacia ti, mi Amada Inmortal, primero alegremente, después tristemente, esperando saber si el destino nos escuchará o no. Yo sólo puedo vivir completamente contigo y si no, no quiero nada. Sí, estoy resuelto a vagar por ahí, lo más lejos de ti hasta que pueda volar a tus brazos y decir que estoy realmente en casa contigo, y pueda mandar mi alma arropada en ti a la tierra de los espíritus. Sí, desgraciadamente debe ser eso. ¿Serás más contenida y prudente desde que conoces mi fidelidad hacia ti? A ninguna más poseerá mi corazón, nunca, nunca. ¡Oh Dios! ¿Por qué tiene uno que ser separado de alguien a quien ama tanto?, y además mi vida es ahora una vida desgraciada. Tu amor me hace a la vez el más feliz y el más desgraciado de los hombres. A mi edad yo necesito una vida tranquila y estable, ¿puede existir eso en nuestra relación? Ángel mío, me acaban de decir que el coche correo va todos los días, debo cerrar la carta de una vez y así podrás recibirla ya. Cálmate, sólo a través de una consideración calmada de nuestra existencia podemos alcanzar nuestro propósito de vivir juntos. Cálmate, ámame, hoy, ayer, qué lágrimas anhelantes por ti, tú, mi vida, mi todo, adiós. Continúa amándome, nunca juzgues mal el corazón fiel de tu amado.
Hoy traemos una lista a modo de poema sobre las formas que puede adoptar el amor.
Esperamos os pueda servir.
El amor tiene mil formas -y más-; una forma es el beso, que a veces pueden ser cientos. Estos besos pueden darse en la mejilla, o en la frente; algunas personas los dan en los labios. Otra forma es el abrazo. El abrazo puede darse de dos maneras: al saludarse o al decirse adiós. Hay quienes los dan de mil horas; así, el abrazo es más sincero. Otra forma del amor es mirar, simple y llanamente, a los ojos; pero claro, ahí existen otros mil mundos. Y esa es otra historia.
Son tantos los trabajos que existen, que hacer una lista con todos ellos conllevaría ya no mucho tiempo, sino una responsabilidad verdaderamente innecesaria. Aunque me gustaría destacar uno de ellos: el de publicista.
Todos sabemos que para vender un producto o una idea misma, es necesaria una gestión de cómo vender ese producto, creando la necesidad de comprar eso mismo que pretendemos vender y llevando a nuestro terreno a tantos interesados como nos sea posible.
La famosa Coca-Cola, bebida gaseosa de The Coca-Cola Company, llegó a Portugal en 1977, a pesar de llevar 91 años en el mercado. Fue entonces que los directivos decidieron pedir ayuda al también famoso Fernando Pessoa, quien creó el siguiente lema:
"Primero se extraña, después se entraña".
Una curiosidad que no puedo pasar por alto es la que dice que allá cuando se creó el refresco, concebido entonces como un medicamento, se vendían nueve vasos al día y, actualmente, la cifra alcanza la friolera de 1.700 millones.
Noche fabricadora de embelecos, loca, imaginativa, quimerista, que muestras al que en ti su bien conquista, los montes llanos y los mares secos; habitadora de celebros huecos, mecánica, filósofa, alquimista, encubridora vil, lince sin vista, espantadiza de tus mismos ecos; la sombra, el miedo, el mal se te atribuya, solícita, poeta, enferma, fría, manos del bravo y pies del fugitivo. Que vele o duerma, media vida es tuya; si velo, te lo pago con el día, y si duermo, no siento lo que vivo.
Estar en Lisboa de Erasmus conlleva muchas cosas, entre ellas conocer por dos veces la figura del protagonista de hoy.
António Joaquim Rodrigues Ribeiro, conocido artísticamente como António Variaçoes (según el propio artista, porque "variações [variaciones] es una palabra que sugiere elasticidad, libertad" y él tenía "la preocupación de hacer cosas en varios estilos"), fue un cantante y compositor portugués cuya importancia sigue vigente en el panorama musical de su país. Entre otras razones, porque llegó a combinar rock, pop, blues y, cómo no, el fado. Pero también por lo que fue.
Fue el primer personaje público en Portugal en decir que fue abiertamente homosexual ("solo quiero ser aquello que soy"), además de ser el primero en abrir la primera peluquería unisex de todo el país (situada en la parte baja de lisboa, entre Alfama y Barrio Alto, la llamada Pombalina).
En 1975 viajó a Ámsterdam, de donde trajo la cultura y todo cuanto allí había en las artes, la ropa y la música.
Publicó únicamente dos álbumes:
Anjo da guarda (1982).
Dar e receber (1984).
En definitiva, fue un personaje que cambió por completo la cultura de su país natal, Portugal, a través de su música y su visión del mundo.
Y si hoy hablamos de él aquí, se debe también a "Cançao do engate" (canción de enganche).
Hay tantas reflexiones, preguntas, incógnitas sobre el amor, que uno se echa las manos a la cabeza por no poder abordarlas todas. Así que, por una más, no creo hagamos mal a nadie.
Puede haber agua sin mar; no puede haber mar sin agua. Pueden callarse los ruidos; no puede haber silencio en las aulas. Puede haber sol sin luna; no puede haber noche sin luz. Pero ¿pueden quererse dos corazones aunque solo uno siga vivo?
Como sacada de una historia de García Márquez, la entrada de hoy trata sobre Julia de Burgos (Puerto Rico, 1914 - 1953), cuyo legado aún sigue descubriéndose.
Cristina Pérez Jiménez, profesora de inglés en Manhattan College, encontró dos textos mientras buscaba información para el libro que se encuentra escribiendo sobre la identidad cultural de la comunidad latina emigrante en Nueva York durante las décadas del 30 y 40. Pero ¿quién fue Julia de Burgos?
Considerada como una de las poetas más importantes del país, publicando únicamente dos poemarios y algunos poemas sueltos, podemos hacernos una idea de la importancia de su obra.
Fue la primera de trece hermanos en cursar estudios universitarios, llegándose a graduar como maestra a los 19 años de edad. Debido al profundo amor que sentía por la literatura, viajó por todo Puerto Rico dándose a conocer y organizando sus propios recitales.
Hasta que un 6 de julio de 1953 se desplomó en una acera neoyorquina y murió de pulmonía el mismo día en el hospital Harlem de Nueva York. Debido a que nadie reclamó su cuerpo y tampoco llevaba ninguna indentificación, fue enterrada bajo el nombre de Jane Doe, hasta que unos amigos la rastrearon y llevaron sus restos a Carolina, su ciudad natal, levantando un monumento en su honor.
Y he aquí los tintes del escritor colombiano: los textos fueron encontrados en un calendario: en el mes de febrero apareció "La novia del campo", un cuento escrito en prosa poética que retrata la pérdida de la inocencia de una niña mientras al adentrarse en un campo; y bajo el mes de diciembre y dedicado a Minerva Muñoz, hija de uno de sus amores, el poema titulado "Pequeño viaje a tu alma".
(Bronce dedicado a Nezahualcóyotl en el Jardín de la Triple Alianza).
Arquitecto, erudito, poeta y monarca de la ciudad de México durante cuarenta y tres años (1429 - 1472), Nezahualcóyotl ("coyote hambriento", aunque recientes estudios han revelado que podrían no ser coyotes los animales a los que se veneraban entonces, sino lobos) se ha constituido como una figura imprescindible para la construcción histórica de este Estado.
Se le conocía con el sobrenombre de Rey Poeta y su obra, aunque parcialmente desconocida, se conservaba en la Antigua Biblioteca de Texcoco, su ciudad natal.
Actualmente su imagen aparece en los billetes de cien pesos mexicanos, acompañado del que se creía era uno de sus poemas más conocidos, "Mi hermano el hombre", aunque en 2013 se llevó a cabo una investigación que reveló que "en términos lingüísticos, ideológicos y de sintaxis se demuestra con argumentos que no son de él".
Amo el canto del cenzontle,
pájaro de las cuatrocientas voces.
Amo el color del jade,
y el enervante perfume de las flores,
pero lo que más amo es a mi hermano,
el hombre.
(Escultura en la ciudad de Cáceres, Extremadura).
Existe una aplicación gratuita para iPad dedicada a su obra poética, incluyendo 38 poemas que pueden leerse en náhuatl y en español.
Otro de sus poemas más conocidos y que suele ser tratado en educación infantil es el siguiente:
Madrecita mía, cuando me muera
entiérrame junto a tu hoguera,
y cuando vayas a hacer las tortillas,
ahí llora por mí.
Y si alguien te preguntara:
"señora, ¿por qué lloras?",
dile que está muy verde la leña
y te hace llorar con tanto humo.
Original:
Nonantzin ihcuac nimiquiz,
Motlecuilpan xinechtoca
Huan cuac tiaz titlaxcal chihuaz,
Ompa nopampa xichoca.
Huan tla acah mitztlah tlaniz:
-Zoapille, ¿tleca tichoca?
Xiquilhui xoxouhqui in cuahuitl,
Techochcti ica popoca.
Aunque también parece ser que no es de su autoría.
Sea como fuere, lo cierto es que su importancia histórica sigue vigente.
La Raíz es uno de esos grupos que, a través de su música y sus ganas de cambiar el mundo, van dejando caer de cuando en cuando joyitas como las de hoy. Y es que, en palabras de la propia banda, la poesía de los presos franquistas fue, en muchos casos, el medio a través del cual los niños y niñas de la guerra aprendieron a leer.
Así, el poema de hoy es un poema escrito por una de las víctimas de la represión franquista y recitados por la hija de su autor, María Medina, en la introducción del disco Entre poetas y presos (2016).
No he conseguido encontrar el nombre del autor, pero de seguro que le damos las gracias.